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PROBLEMAS
OCASIONADOS POR LOS MICROORGANISMOS
Crryptosporidium E-Coli (5000 veces) Perfringens Giardia Ciliado Legionella INTRODUCCION
Fundamentalmente, los microorganismos presentes en el agua objeto de
tratamiento, pueden ser algas, bacterias, virus y parásitos.
Las algas en su actividad biológica, pueden ocasionar problemas de
comunicación de olores y sabores, al liberar macromoléculas orgánicas o
toxinas, o bien otras sustancias del tipo aldehido y alcoholes como la geosmina
y el 2, metilisoborneol (MIB), que en concentraciones de nanogramos, provocan
importantes sabores en el agua. En todos estos casos, se ha comprobado que por
la vía de la oxidación con ozono y adsorción con carbón, el porcentaje de
eliminación alcanza valores muy aceptables.
Las cianobacterias o algas verdeazuladas, otra de las sustancias
contaminantes del agua que generan toxinas peligrosas para la salud, como las
neurotoxinas y hepatoxinas.
Las bacterias, virus y parásitos, llegan inicialmente al agua por
vertidos de desechos humanos y animales, siendo el agua el vehículo que los
transporta y a veces los multiplica, hasta llegar a los seres vivos que consumen
esta agua, si no es debidamente tratada.
Las materias en suspensión, constituyen el soporte privilegiado de los
microorganismos y sirven de protección a éstos, de cara a los factores de
eliminación, como es principalmente la desinfección.
La materia orgánica forma el substrato que permite el desarrollo de la
flora bacteriana, así como las materias nitrogenadas y fosforadas son las
responsables de los fenómenos de crecimiento y desarrollo de algas, es decir,
de la eutrofización.
Las enfermedades que producen, pueden ser muy diversas, desde simples
transtornos gastrointestinales, vómitos, calambres, etc., hasta llegar a otras
complicaciones sumamente graves. Entre las bacterias de grave incidencia, que
pueden estar presentes en el agua, figuran especies del género Shigella, que
producen disentería bacilar, la Salmonella, que produce salmonelosis e incluso
fiebre tifoidea, (Salmonella Typhi), el Vibro Cholerae, que origina el cólera,
el Escherichia Coli y las toxinas generadas para las cianobacterias que pueden
ocasionar diversos problemas en la salud como gastroenteriris, alergia e incluso
lesiones hepáticas, todas ellas con posibilidad de ser eliminadas por la
cloración u otros sistemas de desinfección del agua. No todas las bacterias englobadas con el nombre de "coliformes" son patógenas del hombre, pero su no presencia en el agua garantizaran que no hay otro tipo de organismo entérico patógeno o no , ya que son menos resistentes en un medio hídrico. La ausencia de coliformes , es un indicador ( por algunos cuestionado), que avala la optima calidad bacteriológica del agua. En cuanto al control de los organismos heterótrofos, en general se le ha dado hasta ahora poca trascendencia al recuento de estos en el control de calidad bacteriológica del agua potable ya que principalmente se le consideraba como una información más referida a la calidad técnica del agua que a la calidad sanitaria, la información técnica nos indica la calidad del proceso de tratamiento aplicado y también el estado de la red de distribución, pero actualmente hay una mayor tendencia a considerar que las bacterias heterótrofas del agua potable pueden actuar como patógenos oportunistas y en este caso la información sanitaria nos posibilita controlar el riesgo de transmisión de infecciones.
Entre los virus, cabe destacar el virus de la hepatitis A y otros que
causan diversas gastroenteritis y que son más resistentes al cloro. PAGINAS RELACIONADAS:
Enfermedades producidas por bacterias , protozoos y virus (algunos potencialmente presentes en el agua): Descripción breve , a traves de un indice informativo de la Oficina de Epidemiología , Departamento de Salud de Virgina - USA-(en español). Prevención
de las enfermedades hídricas. Publicación, en ingles, de la EPA. Temas emergentes, agua y enfermedades infecciosas. Enfermedades asociadas al agua. Resumen en forma de cuadro, de la Organización Mundial de la Salud. Manual de las enfermedades por
microorganismos patógenos en los alimentos. Publicación, en inglés, de
U.S.Food & Drug Administration. Presenta numerosas descripciones de
bacterias patógenas, enterovirus, protozoos, virus y toxinas, algunos de estos
microorganismos pueden encontrarse en el agua. Microbiológia EPA : Página de EPA donde se recoge una descripción e imagenes de los principales microorganismos que pueden presentarse en el agua.Incluye imagenes y enlaces a otras páginas relacionadas con microorganismos. Indicadores
microbiológicos de la calidad agua. Página, en inglés, de la USGS.
Microbios:
Página, en español, traducción del original inglés, tratando en general
sobre el mundo de los microbios y sus misterios, definiciones e informaciones
sobre bacterias, virus y hongos. Reducción de microcystis : Articulo sobre la reducción del crecimiento del alga azul-verde, microcystis en el Lago Nieuwe Meer, Amsterdan, mediante mezcla artificial. Evaluación de 7 años de experiencia. Manual de Análisis Bacteriológico Online. Publicación, en inglés, de U.S.Food & Drug Administration. Presenta numerosos procedimientos de análisis mi microbiológicos. Esquitosoma. Lombriz invasora de agua fresca. Página de Agua latinoamérica, describiendo la presencia de larvas de esquistosomas, endémicas en muchos países trópicales y subtropicales , pueden penetrar la piel humana al entrar en contacto con ella. E.COLI. Publicación en inglés en la página de Environmental Health Perspectives. Water treatment and pathogen control
Heterotrophic plate counts and drinking-water safety: The significance of HPCs
for water quality and the human health.World Health Organization
Microorganismos en el agua potable Bacterias que obstruyen conducciones de agua
(Fuente : EPA MICROBIOLOGY)
El Cryptosporidium Parvum y la Giardia Intestinalis, están reconocidos como protozoos parásitos del hombre y muchos animales. El Cryptosporidium tien un complejo ciclo de vida, adoptando varias formas, siendo la más relevante el cisto con forma de microesfera de una dimensión de 4-6 µm de diámetro. De las diferentes especies de Cryptosporidium, sólo el Cryptosporidim Parvum aparece como el responsable que afecta a la salud humana. Los oocistos del Cryptosporidium pueden sobrevivir en el suelo o en el agua durante varios meses en condiciones adversas, aunque su viabilidad se va reduciendo con el tiempo. Cuando el oocisto entra en el tubo digestivo del hombre u otros animales, las condiciones internas de pH, temperatura y sales biliares, favorecen la formación de cuatro esporocitos infectivos por cada oocisto, comenzando el ciclo de vida y una gran multiplicación, saliendo al exterior y extendiéndose al medioambiente a través de las materias fecales de las personas o animales infectados. Se ha constatado experimentalmente, que una vaca infectada puede excretar por encima de un millón de cistos diariamente.
En el hombre puede originar la Cryptosporidiosis, que produce diarreas,
que son más graves en personas con inmunodeficiencias, tiene un período de
incubación de 2 a 10 días. Algunos de los síntomas asociados incluyen
anorexia, pérdida de peso, deshidratación y vómitos. La contaminación se extiende por la vía fecal-oral y fundamentalmente a través del agua que ha recibido aportes de desechos de personas o animales infectados.
_________________________________________________________ Ciclo de vida del criptosporidium parvum(De la página "Los protozoos como parásitos humanos", Microbioloogy & Immunology, University of Leicester
Oocysts are ingested which hatch in the intestine into sporozoites. These
invade cells; 2 asexual generations, then gamete formation and production of
oocyst containing 4 sporozoites; oocysts pass out with faeces. Danger from
sewage contaminated water supplies - have been recent outbreaks in UK. Video
En cuanto a la dosis infectiva, existe incertidumbre en su cuantía,
aunque las mayores indicaciones sugieren una dosis para la infección entre 1
y 100 oocistoss. La identificación de los microorganismos que habitan en una masa de
agua, es un medio eficaz para determinar o evaluar la calidad de esa masa de
agua y precisar el tratamiento que posteriormente habrá de aplicarse a esa
agua, ya que el conocimiento de las comunidades de microorganismos y su
metabolismo ,está interrelacionado con las características físico-químicas del
agua donde se desarrollan.
FRANCISCO RAMIREZ QUIROS - CANAL DE ISABEL II
- MADRID
RESUMEN
Tras los episodios de brotes epidémicos causados por el
Cryptosporidium en el agua de bebida, ocurridos en USA y en el Reino Unido en
los últimos años, se ha llegado a reconocer al Cryptosporidium como un
importante protozoo patógeno del hombre. Se presenta en las aguas
superficiales, especialmente cuando estas aguan han recibido aportes
importantes de aguas residuales o desechos animales.
La resistencia del Cryptosporidium a la desinfección con cloro,
aconseja la eliminación de sus oocistos por la vía de la retención física,
ya que pueden ser floculados y retenidos en la decantación y filtración,
comportándose de forma similar a otras partículas.
Este artículo pretende relacionar los conocimientos sobre el
Cryptosporidium con el control de partículas en el agua - los oocistos de
Cryptosporidium son partículas microesféricas de 2-7 µ m -.
Concluyéndose que el control y contaje de partículas y su distribución
por tamaños, es un indicador más preciso que la medida de la turbiedad, como
parámetro para establecer las óptimas condiciones de coagulación y filtración,
así como la evaluación de la efectividad del proceso de tratamiento en la
eliminación de partículas y estos parásitos. Palabras clave: Agua
Superficial, Oocisto de Cryptosporidium, Protozoo, Partículas, Turbiedad,
Eliminación de partículas, ETAP. ----------------- SUMMARY
CRYPTOSPORIDIUM
REMOVAL BY WATER TREATMENT PLANTS. PARTICLES CONTROL
After the survey of waterborne disease outbreak caused for
Cryptosporidium, occurred in USA an UK in last years, has become recognised as
a important pathogenic protozoan of man. It is in surface waters, especially
when these waters contain a high amount of
sewage contamination or animal waste.
The resistence of Cryptosporidium oocystis to desinfection with
chlorine, recommend to remove oocystis phisically, they can be floculated and
retained in the decantation and filtration, this oocystis behave similary to
others particles.
This report attemps to link the knowledge concerning Cryptosporidium
and control of particles in the water - the oocystis Cryptosporidium are
microsphericals particles 2-7 µm
-.
Concluding that the control and counting of particles and its size
distribution is a more realiable indicator than turbidity measurements as
parameter to establesh the optimal coagulation and filtration conditions and
the evaluation of treatment process effectiveness to removal particles and
this parasites. Keywords: Surface
Water, Cryptosporidium Oocystis, Protozoan, Particles, Turbidity, Removal of
particles, Drinking water treatment plant.
INTRODUCCION
Se pretende poner de manifiesto la posibilidad de la presencia en el
agua destinada al consumo humano, de ciertos protozoos patógenos, como el
Cryptosporidium y la Giardia y teniendo en cuenta que sus cistos respectivos
tiene un tamaño que oscila entre 2 y 7 µ
m, podemos considerarles a efectos de su eliminación, como verdaderas partículas,
es decir, su eliminación está está estrechamente ligada a la eliminación
del resto de otras partículas y materias en suspensión, que tiene lugar en
las diversas fases del proceso de tratamiento, ya que la gran resistencia de
destos microorganismos a los procesos de desinfección normalmente usados en
ls estaciones de tratamiento, hace más difícil su inactivación por la vía
de la desinfección.
Si bien el control específico de tales protozoos tiene sus métodos físicos
y microbiológicos de detección, se ha comprobado cierta correlación con la
turbiedad del agua y más especificamente con su contenido en partículas. El
control de partículas a través de los contadores específicos, es un factor
importante en el seguimiento del proceso de tratamiento, especialmente la
coagulación, floculación y filtración y en definitiva es un parámetro
indicativo de la calidad del agua tratada.
Nos centraremos en el Cryptosporidium, dados los importantes brotes
ocurridos en la últimos años en países tan desarrollados como USA y el
Reino Unido. Son estos dos países los que más estudios y experiencias han
acumulado sobre el Cryptosporidium y a ellos nos iremos refiriendo a lo largo
del artículo, finalizando con nuestras experiencias en el control de partículas,
como una herramienta de gran ayuda en el control de
las diversas fases del tratamiento del agua potable. CRYPTOSPORIDIUM El Cryptosporidium Parvum y la Giardia Intestinalis, están reconocidos como protozoos parásitos del hombre y muchos animales. El Cryptosporidium tien un complejo ciclo de vida, adoptando varias formas, siendo la más relevante el cisto con forma de microesfera de una dimensión de 4-6 µm de diámetro. De las diferentes especies de Cryptosporidium, sólo el Cryptosporidim Parvum aparece como el responsable que afecta a la salud humana. Los oocistos del Cryptosporidium pueden sobrevivir en el suelo o en el agua durante varios meses en condiciones adversas, aunque su viabilidad se va reduciendo con el tiempo. Cuando el quiste entra en el tubo digestivo del hombre u otros animales, las condiciones internas de pH, temperatura y sales biliares, favorecen la formación de cuatro esporocitos infectivos por cada quiste, comenzando el ciclo de vida y una gran multiplicación, saliendo al exterior y extendiéndose al medioambiente a través de las materias fecales de las personas o animales infectados. Se ha constatado experimentalmente, que una vaca infectada puede excretar por encima de un millón de cistos diariamente.
En el hombre puede originar la Cryptosporidiosis, que produce diarreas,
que son más graves en personas con inmunodeficiencias, tiene un perído de
incubación de 2 a 10 días. Algunos de los síntomas asociados incluyen
anorexia, pérdida de peso, deshidratación y vómitos.
La contaminación se extiende por la vía fecal-oral y fundamentalmente
a través del agua que ha recibido aportes de desechos de personas o animales
infectados.
En cuanto a la dosis infectiva, existe incertidumbre en su cuantía,
aunque las mayores indicaciones sugieren una dosis para la infección entre 1
y 100 quistes. LA
VIA DEL AGUA EN LA CRYPTOSPORIDIOSIS
El Cryptosporidium Parvum, ha resultado ser en los últimos
10 años, uno de los microorganismos patógenos del agua que más brotes de
enfermedad ha originado.
La Cryptosporidiosis en los animales, es conocida desde hace más de 90
años, pero su reconocimiento en el hombre data de 1.976. La primera aparición
importante de Cryptosporidium atribuída al agua, tuvo lugar en Texas en
1.984. Posteriormente en 1.987, alrededor de 13.000 personas fueron infectadas
a consecuencia del suministro de agua en Carrolton, Georgia, USA. El más
importante episodio en cuanto a la aparición del Cryptosporidium, tuvo lugar
en 1.993 en Milwaukee, USA, donde se estimaron en 400.000 casos las
infecciones de Cryptosporidium a consecuencia del abastecimiento de agua a una
población de 1.600.000 habitantes, atribuyénsose la muerte de alrededor de
100 personas inmunocomprometidas a causa de esta enfermedad.
En el Reino Unido, la primera incidencia de esta enfermedad hídrica,
ocurrió en Ayrshire, Escocia en 1.988. Al siguiente, año 1.989, ocurrió
otro incidente con 500 casos de Cryptosporidiosis en la región de Oxford y
Swidon. Este incidente motivó la creación de un grupo de expertos por parte
del Gobierto del Reino Unido, conocido como el Comité Badenoch, que preparó
un informe sobre el Cryptosporidium en los abastecimientos de agua, publicado
en 1.990, donde se describían prácticas sobre el tratamiento del agua y
recomendaciones sobre procedimientos a adoptar en caso de un brote de
Cryptosporidium.
En el cuadro siguiente, nº 1, se reseñan algunos de los brotes de
Cryptosporidium, con indicación de la población afectada, la fuente u origen
del suministro de agua, el tratamiento aplicado y la causa sobre la que recae
la sospecha del brote (J.T. Lisle y J.B. Rose).
Cuadro nº 1
A pesar de las deficiencias operacionales, el agua tratada cumplía los
standars de la Agencia de Protección del Medio Ambiente USA (USEPA) para
turbiedad (< 1,0 NTU) y coliformes (< 1/100 ml), si bien, se observaron
algunas puntas más elevadas de turbiedad y por otra parte, la desinfección
no resultó eficaz, debido a la alta resistencia de los quistes a la cloración.
En el anterior cuadro se observan varios casos, en los cuales el
tratamiento aplicado fué sólo la cloración, dada la gran calidad del agua
en su origen, no aplicándose la coagulación y filtración en estos casos.
A este respecto, hay que destacar el caso del brote más recientemente
ocurrido, también en USA, en la
ciudad de Las Vegas, en el año 1.994, que puede considerarse como el primer
brote documentado de Cryptosporidiosis, por un sistema de abastecimiento de
agua, sin que hayan sido encontradas deficiencias aparentes en el tratamiento,
ni cambios de calidad en el agua bruta, ni antes ni después del brote y este
acabó repentinamente como empezó, sin aplicar cambios en el tratamiento.
Durante el año anterior y posterior al brote, la turbiedad media del agua
bruta fué 0,14 NTU, con puntas máximas de 0,3 NTU. La dirección del
abastecimiento llegó a estimar que, dados los bajos niveles de turbiedad, era
conveniente y más preciso controlar, junto a la turbiedad, el contaje de partículas,
implantándose este control.
Tras el estudio de este brote de Las Vegas, se ha llegado a considerar
que un agua potable que cumple todos los parámetros de calidad exigidos,
puede no estar libre de Cryptosporidium, a pesar incluso de los análisis
negativos al Cryptosporidium, pues como después señalaremos, el
procedimiento de detección es bastante impreciso.
Hay que destacar que en ocasiones, la buena y constante calidad del
agua bruta, crea un exceso de confianza y puede llevar a cierto descuido en
alguna de las operaciones del proceso de tratamiento. Sobre el episodio de
Milwaukee, llegó a publicarse en un diario local, El Milwaukee Journal, cinco
meses después del brote, un reportaje con el título “Fatal Negligencia”.
Este título fué elegido por el periódico, reflejando su creencia de que a
pesar de los conocimiento de la EPA sobre el Cryptosporidium y sus efectos, no
fueron impuestas las medidas suficientes para su control, mientras se
centraban más la investigaciones en el control de los subproductos de la
cloración. También refiriéndose a Milwaukee, Velma Smith (Directora
Ejecutiva de Amigos de la Tierra, Washington), recoge en un artículo
publicado en 1.995, diversas de las causas y deficiencias técnicas y
organizativas, tanto de la planta de tratamiento, como en algún otro
organismo encargado de la regulación y control sanitario. Por su parte, el
Comisario de Salud de la Ciudad, Paul Nannis, ha dicho: “Fué una cuestión
de confianza, falsa confianza” y sigue añadiendo sobre el episodio de
Milwaukee: “Yo pienso que el sentir general era: El agua ha sido siempre
buena”. DETECCION
DE CRYPTOSPORIDIUM Las técnicas de detección del Cryptosporidium en el agua son muy laboriosas y a la vez llevan a resultados muy insatisfactorios, todo ello debido por una parte, a la baja contaminación de las aguas potables , que requiere la concentración de grandes volúmenes de muestra en pequeños concentrados, que a su vez lleva a unos porcentajes de recuperación bastante bajos y por otra parte, no puede usarse un clásico cultivo de quistes en un medio específico y selectivo, que que éstos se dividen dentro de las células huéspedes, por tanto, los quistes tienen que ser solamente contados por medio de exámenes microscópicos.
Los procedimientos de detección, en general, requieren varias etapas: -
Filtración, elución, centrifugación. -
Clarificación, flotación. -
Incubación con un reactivo fluorescente específico. -
Recuento mediante epifluorescencia microscópica.
En resumen, los resultados finalmente obtenidos, suelen ser muy
insatisfactorios, por ser muy variables. A este respecto, señalaremos unos
estudios y ensayos de determinación de Giardia y Cryptosporidium llevados a
cabo por el Department of Erie County Water Authority (ECWA) de USA. Este
organismos filtró varios cientos de litros de agua a los que se incorporaron
387 cistos de Giardia y 327 oocistos de Cryptosporidium y se enviaron los
cartuchos de los filtros correspondientes a 12 diferentes laboratorios (uno de
ellos del ECWA), recomendados por la AWWA. En cada uno de estos laboratorios,
se procedió a una extracción y análisis del concentrado, obteniéndose los
resultados que figuran en el cuadro nº 2, que ponen en evidencia las grandes
diferencias entre estos laboratorios, observándose valores de recuperación
de ocistos de Giardia entre 0% y 22% y para los de Cryptosporidium entre 0% y
10%.
Cuadro
nº 2
Tratando de evitar estas diferencias y errores, se han desarrollado
modelos estáticos (Nahrstedt y Gimbel) que apoyándose en el número de
quistes detectados, sirvan de base para el cálculo de las concentraciones
previstas. Las desviaciones entre el valor más probable y el valor actual de
la concentración se estiman por intervalos de confianza. Además de los problemas ya mencionados en los procedimientos de detección, hay que añadir que algunos de los anticuerpos empleados en la detección, reaccionan con otros organismos (por ejemplo, levaduras) de forma que el recuento de quistes de Cryptosporidium, puede incluir especies e incluso otros organismos que no son infecciosos para las personas; la detección de quistes no indica si son o tienen capacidad de infección. La propia EPA, manifiesta la existencia de problemas en el método normalmente empleado en la valoración de Cryptosporidium en el agua; el método en uso no determina con certeza si el Cryptosporidium encontrado en el agua está vivo o muerto, tampoco el método puede distinguir entre los diversos tipos de Cryptosporidium, sólo uno de ellos es conocido como causante de enfermedad en el hombre.
En cualquier caso, se ha llegado a estimar que para una concentración
de 10-30 oocistos/100 litros se
deben tomar medidas, si bien, el mismo Center for Desease Control and
Prevention de USA, recomienda que la detección de este parásito a baja
concentración en el agua tratada, no debe tomarse como el único criterio de
alarma, sino que debe contemplarse conjuntamente con otros parámetros de
calidad del agua.
La principales experiencias en el estudio de Cryptosporidium en
abastecimientos de agua potable, como ya se señaló al principio, se han
desarrollado en USA y en el Reino Unido. A continuación se indican unas
cifras resumidas del estudio realizado por LeChevalier, Rose y otros en cuanto
al contenido de Cryptosporidium en aguas de superficie. Concretamente en 1987,
se controlaron diferentes captaciones de agua bruta en 66 plantas de
tratamiento en 14 estados USA y una provincia de Canadá, encontrándose
quistes de Cryptosporidium en el 87% de las muestras de agua bruta con una
media de 2,7 oocistos/litro, con un máximo de 484 oocistos/l. El resultado
para las aguas tratadas y filtradas, pone de manifiesto que de las 83 muestras
ensayadas, el 27% presentaban oocistos de Cryptosporidium con una media de
0,015/l. y un máximo de 0,48/l. Igualmente, se encontraron cistos de Giardia
en el 81% y 17% para el agua bruta y filtrada, respectivamente. Las mayores
densidades fueron encontradas en grandes rios.
Otro estudio realizado en el Reino Unido por Smith y otros en 1.991, a
través de 84 muestras de diferentes aguas brutas superficiales, revelaron la
presencia de Cryptosporidium en el 40,5% de las muestras con concentraciones máximas
de quistes de 2,3/l, mientras que para las 142 muestras de agua tratada
analizadas, se encontraron Cryptosporidium en el 40,1%, con máximo de
concentración de 0,72/l. (En este segundo estudio, se aprecian unos
porcentajes muy similares, tanto en el agua bruta como en la tratada,
posiblemente debido a que estos ensayos se refieren todos a la región de
Escocia, donde dada la excelente calidad de las fuentes u orígines del
suministro del agua potable, el agua no suele someterse a filtración. Sobre
ambos estudios, hay que señalar que, a pesar de los elevados porcentajes de
muestras contaminadas, no se registraron enfermedades epidémicas, argumentándose
como justificación, el bajo número de quistes viables (con capacidad de
infección), que fueron encontrados.
A pesar del incremento en las investigaciones, hay todavía muchas
cuestiones por resolver. Sólo un tipo de Cryptosporidium afecta al hombre,
pero no hay todavía un test que lo identifique con facilidad y claridad. El
Cryptosporidium parece ser caprichosamente infectivo, pues se han llegado a
encontrar quistes en abastecimientos de agua, sin que se observe indicación
de infección, al presentarse en formas más o menos virulentas, o bien hay un
cierto nivel de inmunidad en la población. Aunque el agua es posiblemente la
vía más importante de transmisión, los quistes se dan a tan baja
concentración en ésta, que resultan difícil de marcar.
En cuanto a las épocas o períodos de mayor incidencia, se han
constatado mayores incrementos en épocas de fuertes lluvias y deshielos. LA
INACTIVACION Y ELIMINACION DEL CRYPTOSPORIDIUM EN EL PROCESO DE TRATAMIENTO
DEL AGUA: DESINFECCION Y RETENCION FISICA
La mayor parte de los brotes de Cryptosporidium en el agua, se han
asociado con problemas operacionales, más que a deficiencias inherentes al
tratamiento, es decir, que el proceso de tratamiento convencional, operando
eficientemente, puede conseguir
eliminaciones muy elevadas. Los dos mecanismos básico para la eliminación de
organismos patógenos durante el tratamiento del agua son: inactivación química
y eliminación física, conseguidos a través de desinfección y a través de
la coagulación y filtración. Comenzaremos señalando que, la eliminación
del Cryptosporidium se consigue por retención física más que por una
verdadera inactivación con el desinfectante normalmente empleado. En el caso de algunos abastecimientos de agua sin filtrar, pero que cumplen con los reglamentos sanitarios correspondientes, enfermedades hídricas endémicas, como la Giardiasis y la Cryptosporidiosis, se suponen estar presentes, aunque inidentificadas a causa de la ausencia de programas de vigilancia. Se ha estimado que incluso, si mil casos de Cryptosporidiosis de origen hídrico ocurren en una semana en New York, en un borte de Cryptosporidiosis, es improbable que sea detectado e incluso la fuente hídrica ser reconocida (Juraneck 1993).
DESINFECCION
Los efectos de la desinfección sobre el Cryptosporidium, han sido
estudiados y practicados por diversos investigadores, como Campbell, Korich,
Peeters y otros, comprobando la diversa efectividad de los desinfectantes típicos
empleados en el tratamiento, cloro, cloraminas, dióxido de cloro y ozono. La
viabilidad de los quistes, se determinó infectando ratones con quistes
tratados previamente con cada uno de los desinfectantes. Se estudió
igualmente, tanto la dosis de desinfectante, como el tiempo de contacto, es
decir, los valores de C.t (mg/l/min.).
Se encontró que el ozono y el dióxido de cloro, fueron más efectivos
en la inactivación de oocistos que el cloro libre y las cloraminas.
Inactivaciones superiores al 90%, se consiguieron tratando los oocistos con 1
mg/l de ozono durante 5 minutos (C.t. = 5 mg/l/minuto) o con 1,3 mg/l de dióxido
de cloro durante 1 hora. En el caso de cloro libre y cloraminas, fueron
necesarias dosis de 80 mg/l durante 90 minutos (C.t. = 7.200).
En el cuadro nº 3, se muestran los valores de C.t. determinados por
diversos autores, para varios desinfectantes, a temperaturas entre 5 y 25º C,
tanto para el Cryptosporidium como para otros microorganismos, para conseguir
el 99% de inactivación, observándose que sea cual sea el desinfectante, la
resistencia de los microorganismos aumenta en el orden siguiente: bacterias,
virus, Giardia y Cryptosporidium; y no puede esperarse por tanto, la
inactivación del Cryptosporidium Parvum con las concentraciones y tiempos de
contacto normalmente empleados en las instalaciones de tratamiento, con la
posible excepción del ozono, siempre que el agua tenga una relativamente baja
demanda de éste (Bajo contenido en carbono orgánico total).
Cuadro
nº 3.
Es
muy importante la temperatura durante la desinfección, así para el caso del
ozono, para conseguir el mismo grado de inactivación (99%), el valor de C.t.
a 7º C. y 22º C. ha resultado ser de 7 y 3,5 mg/min/l. respectivamente.
El quiste del Cryptosporidium queda inactivado cuando se calienta el
agua que los contiene a una temperatura próxima a la ebullición.
En cualquier caso, la vía de la eliminación hay que buscarla en la
propia eliminación física a través finalmente de la filtración, sin
olvidar que por otra parte, la desinfección es máxima cuando el agua ya ha
sido tratada y se han eliminado todas la sustancias y partículas que pueden
proteger a los microorganismos. RETENCION
FISICA
En el cuadro del párrafo anterior, se observó que, así como la
Giardia es inactivada por las dosis de cloro generalmente empleadas en el
tratamiento del agua, el Cryptosporidium no es inactivado por la cloración
convencional y al ser de menor tamaño, puede atravesar más fácilmente los
filtros, requiriendo unas operaciones más cuidadosas en las estaciones de
tratamiento. La presencia en el agua tratada de gérmenes que de forma natural
están protegidos, como las esporas y quistes, ponen de manifiesto que los
procesos físicos de retención , no han sido lo suficientemente eficaces.
La optimización del proceso de filtración para la eliminación del
oocisto de Cryptosporidium es
esencial. Para conseguir esta óptima eficiencia de la filtración, ha de
conseguirse el máximo rendimiento en las operaciones de coagulación,
floculación y decantación, previas a la filtración, o bien conseguir una
excelente microfloculación si se sigue el proceso de filtración directa.
Los oocistos se comportan como otras partículas presentes en el agua,
a efectos de ser sometidas a la coagulación-floculación y filtración, con
un tamaño entre 2 y 7 µm. y carga superficial negativa (entre -8 y -13 mv),
siendo eliminados fácilmente cuando están inmersos en el floc
correspondiente, aunque no llega a conseguirse una eliminación del 100%, sí
se alcanzan unos porcentajes de eliminación
próximos al 99%. El paso
a través de los filtros y por tanto la presencia en el agua filtrada, se
puede atribuir a varios factores, tales como: -
Dosis de coagulante no óptimas y por tanto deficiencias en la coagulación. -
Incremento en origen de la concentración de Cryptosporidium. -
Incremento brusco de la velocidad de filtración. -
Alargamiento del período de filtración y perforación del lecho. -
Lavado de los filtros deficientemente. -
Alta concentración en la recuperación del agua de lavado, en tal caso, este
agua de lavado, antes
de recuperarse, debería someterse a un tratamiento específico e
independiente de decantación. Una medida de la eficacia del proceso de filtración clásica, es el control de la turbiedad del agua filtrada, pero a ésta habría que añadir el control del contenido en partículas pequeñas. Algunas de estas partículas, del tamaño del Cryptosporidium y la Giardia (entre 2 a 10 µm.) Pueden atravesar el filtro sin originar ningún aumento en la turbiedad.
La eliminación del Cryptosporidium está asóciada con un buen
tratamiento del agua en general, por ejemplo, buena eliminación de turbiedad
y materia orgánica natural.
Eva C. Nieminski y J.E. Ongertj, han expuesto los resultados de ensayos
realizados en planta piloto y en planta real (Huntington, Utah, parada al
efecto) con aporte o siembra de cistos y oocistos de Giardia y Cryptosporidium
y operando con un tratamiento convencional de coagulación, floculación,
sedimentación, filtración, y con un tratamiento de filtración directa, en
ambos casos, se obtuvieron eliminaciones del orden del 99%. Los resultados de
estas eliminaciones fueron comparados con los resultados del contaje de partículas
y medida de la turbiedad, encontrando correlaciones entre la eliminación de
estos microorganismos y la eliminación, tanto de partículas, como de
turbiedad, siendo mayor la correlación para el caso de las partículas
(Coeficiente de correlación, r = 0,89) que para el caso de la turbiedad
(Coeficiente de correlación, r = 0,74), lo cual sugiere que la eliminación
de la turbiedad es un indicador más impreciso del rendimiento de la planta en
la eliminación de estos oocistos que el contaje de partículas.
En los gráficos de las fig. 1 y 2, se muestran estas correlaciones,
figurando en ordenadas y abcisas los porcentajes de eliminación, dados por su
logaritmo. CONTROL
Y CONTAJE DE PARTICULAS
El control en cuanto a la cuantificación del número total de partículas,
así como el contenido entre diversos tamaños, es una forma y una herramienta
útil en la evaluación del rendimiento de las diversas fases que comportan el
tratamiento del agua potable. La variación en la cantidad de partículas está
muy ligada a los cambios en el funcionamiento de la planta y aunque también
el clásico control de la turbiedad es un gran indicativo, el contenido en
partículas es un indicador más sensible y seguro para establecer la eficacia
de la instalación. Aguas con una baja y constante turbiedad, pueden contener
importantes diferencias en su contenido en partículas más pequeñas, entre 1
y 10 µm.
Es sabido que el turbidímetro de luz dispersa (Nefelómetro), pierde
sensibilidad en la detección de partículas muy pequeñas, de 1 a 12 µm., y
así, el análisis del tamaño de las partículas, especialmente en el rango
2-7 µm., proporcionará un mejor control del paso de quistes y otras partículas
a través de los filtros.
Cuando los valores de la turbiedad son más bajos de 0,30 NTU, que es
el caso de muchas aguas filtradas, existe una menor correlación entre el
contenido de partículas y la turbiedad, que cuando la turbiedad es mayor. El gran desarrolla en el empleo de contadores de partículas, para controlar el rendimiento en último término de los filtros, se inició en USA a continuación del brote de infecciones gastrointestinales atribuídas al Cryptosporidium y Giardia en el agua potable en diversos lugares. Después de estos hechos, el Estado de Georgia estableció que desde Junio de 1993, todas la Estaciones de Tratamiento de aguas superficiales del Estado, deberían instalar un contador de partículas en línea, controlando las partículas comprendidas entre 3 y 15 µm. Después, otros estados legislaron medidas en el mismo sentido y recientemente, en Mayo de 1996, la EPA se ha pronunciado, requiriendo la monitorización para el Cryptosporidium en las captaciones de agua que abastezcan las poblaciones mayores de 100.000 personas.
En el Reino Unido, se han instalado igualmente contadores de partículas
en línea, junto a los turbidímetros, para obtener datos más completos en
relación con el rendimiento de los filtros.
Comparando el control de partículas con otros métodos de control de
calidad, especialmente la turbiedad, los contadores de partículas nos
porporcionan más información con más sensibilidad. Las partículas pueden
ser individualmente medidas y contadas, siendo aún más útil este control,
cuando la turbiedad de un agua es muy baja y por tanto, más difícil de
diferenciar y valorar determinadas aguas.
El control de las partículas, en las diversas fases del proceso de
tratamiento del agua, nos ayuda, tanto a optimizar las dosificaciones de
coagulante, como a medir la eficiencia de la decantación y filtración.
En ensayos que hemos realizado recientemente y que a continuación señalamos,
se observa una cierta correlación entre turbiedad y concentración de partículas,
pero en la mayor parte de estos ensayos, realizados durante un año a 320
muestras de agua bruta, decantada y filtrada, en diversas
estaciones de tratamiento, se pone en evidencia, que a pequeñas o nulas
variaciones en la turbiedad, especialmente en aguas decantadas y filtradas de
baja turbiedad, les corresponden variaciones importantes en el contenido de
partículas, como se refleja en el gráfico nº 3, correspondiente a diez de
estas muestras, obteniéndose para éstas, unos coeficientes de correlación
de 0,6 a 0,7; gráfico nº 4.
Por otra parte, en relación con aguas brutas diferentes, la correlación
entre turbiedad y concentración en partículas es aún menor, creemos debido
principalmente a la diferente naturaleza química y física de las sustancias
constituyentes de las partículas, lo cual nos reafirma que, junto al valor
dado para la turbiedad de un agua bruta, el dato correspondiente al contenido
de partículas y sus diferentes tamaños, amplía y perfecciona el
conocimiento de tal agua y por tanto del tratamiento a aplicar. En el cuadro nº
5, se muestran las turbiedades y contenido en partículas para distintas aguas
brutas (diferentes embalses y cuencas del abastecimiento a Madrid en 1996),
como la distribución por rangos.
Cuadro nº 5.- Turb. y contenido en partículas en diversas aguas brutas.
Siguiendo con el recuento de partículas, como herramientas de control
en el tratamiento del agua, se muestra la evolución del agua filtrada a través
de uno de los filtros de una de las instalaciones en Madrid, controlando tanto
la turbiedad, como el contenido en partículas desde el comienzo del período
de filtración, hasta el final del período, minutos antes del lavado. En el
cuadro nº 6 y gráfico nº 5, se observa lo que ya hemos indicado
anteriormente, en el sentido de la mayor sensibilidad y precisión al seguir
la evolución del contenido en partículas, en contraste con la evolución de
la turbiedad.
Cuadro
nº 6.- Evolución turbiedad y contenido en partículas durante ciclo filtración. (*).- 75%
en el rango 2-4 µm. 18%
en el rango 4-8 µm. 5,5%
en el rango 8-12 µm. 1,5%
en el rango 12-20 µm.
Así, se aprecia, como en el período de maduración, hay cierta
correspondencia entre la disminución, tanto de la turbiedad como de las partículas
y continuando con la evolución del ciclo de filtración, se llega a la
perforación del filtro , aproximadamente a las 60 horas, si atendemos al
contenido en partículas, mientras que la turbiedad sigue siendo aún muy
similar a los períodos anteriores, es decir, se ha puesto en evidencia
claramente el aumento de partículas (pasa de 900 a 1.600) y por tanto, la
indicación de la perforación de filtros, mientras que la variación en la
turbiedad ha sido del orden de las centésimas de NTU.
Dada esta mayor sensibilidad y eficacia del control de partícular
respecto a la turbiedad, su seguimiento a través de contadores en línea a la
salida de los filtros, monitorizando las partículas en el rango 2 a 10 µm.
nos proporcionaría un mayor control de la eficiencia del filtro, y por tanto
de la calidad del agua filtrada, no olvidando que el mejor medio para evitar
que los quistes de los protozoos referidos, pasen a la red de abastecimiento,
está en la eficiencia del sistema de filtración.
Finalmente, como indicativo global en la evaluación del rendimiento de
una estación de tratamiento, con decantadores de lecho de fangos y filtros
convencionales de arena (Velocidad de filtración 10 m/h., talla arena = 0,95
m/m), en la eliminación de partículas, reflejamos los siguientes datos,
media de varios ensayos, donde se aprecia una retención en decantadores del
85%, en filtros del 92% y una eliminación total conjunta del 98,91%.
__________________________________________ Páginas relacionadas con Giardia y Cryptosporidium La cryptosporidiasis y el agua potable : Breves definiciones y respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la cryptosporidiasis. Infección por Cryptosporidium. Aspectos epidemiológicos, manifestaciones clínicas, profilaxis y tratamientos. Cryptosporidium
y Giardia. Página de EPA con imágenes. Biología
básica del cryptosporidium . División de Biología de la Universidad de
Kansas State.
Cryptosporidium and water. Manual de 151 páginas en formato pdf, del Working Group on Waterborne Cryptosporidiosis del Center for Disease Control and Prevention,CDD. Atlanta. Cryptosporidium y Giardia . Página, en inglés, del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (Atlanta). En su sección de listado alfabético de parásitos, presenta dos capítulos dedicados a cryptosporidium y giardia. Cryptosporidium Parvum : A Review of Cryptosporidiosis. Publicación de Omar A. Khom del Department of Internetional Health, Johns Hopkins. University School of Public Health (Mariland). Presenta una introducción, panorama histórico, modos de transmisión, epidemiología, aspectos de laboratorio y otras informaciones al respecto. Crypstoporidium parvum : Un patógeno emergente. Articulo de Greg Hannahs, Kenyon College, con diversos esquemas. Links sobre Cryptosporidium. División de Biología, Universidad del Estado de Kansas. Incidencia y eliminación de Giardia y Cryptosporidium en la Planta de Goreangab. Articulo de varios autores, en inglés, publicado por Water Science and Technology -IWA. JOHAN E. PEETERS,1* ELVIRA ARES MAZAS,' WILLY J. MASSCHELEIN,3 ISABEL VILLACORTA MARTINEZ DE MATURANA,' AND EMILE DEBACKER3National Institiute of Veterinary Research, Gr-oeseleniberg 99,1 aind Laboratory of tlie Bruissels' Inter-commnunalWaterboard, 3 B-1180 Brussels, Belgiu-, and Cdtedra de Par-asitologiaf, Facultad de Far-mnacia, Universidad de Santiagode Compostela, E-15706 Santiago, La Coruha, Spain2 D. G. KORICH,1 J. R. MEAD,2 M. S. MADORE,2 N. A. SINCLAIR,1 AND C. R. STERLING2*Department of Microbiology and Immunology' and Department of Veterinary Science,2 University of Arizona,Tucson, Arizona 85El Cryptosporidium un peligro en el agua potable para la salud. Publicado en la página de www.elheraldociudadano.com.mx/2009/08/12
A pesar de que el agua con presencia de bacterias de legionella pneumophílica no causa trastornos al ingerirla y que los problemas derivados de la legionelosis, generalmente son ocasionados por la aspiración de la bacteria inmersa en pequeñas partículas de agua pulverizada, dada su presencia en las agua superficiales y que la bibliografía sobre el tema es muy extensa, solo señalaremos unos breves datos, para continuar con una serie de enlaces a páginas, en español e inglés, más representativas. La infección se transmite, como ha quedado ya señalado, cuando se inhala aire con pequeñas gotitas que transportan la bacteria, llegando así a los pulmones. Esta bacteria se encuentra de forma natural en la naturaleza en las aguas superficiales de ríos, embalses y lagos. Mientras está en el agua y no afecta al sistema respiratorio, su ingestión no tiene por qué causar problemas. Su concentración y peligro ocurre cuando pasa a colonizar determinadas instalaciones como sistemas de refrigeración, humidificadores, riegos por aspersión, depósitos y conducciones muy sucios y sin la desinfección mínima necesaria y en general instalaciones donde concurren varios factores como son una temperatura idónea para la multiplicación de la bacteria, como es la comprendida entre 25 y 45 º C, falta de limpieza y por tanto aporte de nutrientes, y un sistema de difusión o dispersión de pequeñas gotitas de agua en el aire. Se fija con cierta facilidad en el biofilm de las conduciones, especialmente cuando estas contienen en la masa del biofilm precipitados de residuos calcáreos y óxidos de metales Biofilm en una conducción Legionella en biofilm (©Vernagene) Aunque su origen esté en el agua, si esta está correctamente desinfectada en las estaciones de tratamiento y se mantiene una determinada concentración de cloro libre o combinado a lo largo de toda la red de distribución que no permita una colonización de la bacteria en el propio biofilm de las conducciones, será un gran paso para evitar su proliferación, sin olvidar, por supuesto, las medidas de limpieza y desinfección de las instalaciones y equipos que originen aerosoles de partículas de agua en el aire.
Páginas relacionadas con legionella Legionella neumofilica
http://www.e-nergias.com/www/index.html
Agua
: Legionella :Página de la Comunidad de Madrid, con datos e información
sobre la legionela y la legionelosis, con descripción de instalaciones de
riesgo y guía para la prevención de la legionelosis en estas instalaciones
http://http://www.legionela.info/ http://www.e-nergias.com/www/monograficos/legionela2.htm (Informe del brote por neumonía por legionella en Alcalá de Henares) http://www.legionela.info/glosario/glosariolegio.htm (Glosario de terminos utilizados en la prevención de la legionella en instalaciones de riesgo) http://www.ewgli.org/ ( The European Working Group for Legionella Infections 1999 - 2002). Revisión sobre métodos de prevención y control de la legionelosis. Artículo de varios autores de la Universidad Complutense y Hospital de La Princesa de Madrid, donde se revisan los métodos utilizados para prevenir la legionelosis nosocomial y comunitaria, marcando las ventajas, las desventajas y la efectividad de los métodos que se recomiendan. Características de hospitales, asociados con la colonización de sistemas de agua por legionella. Página en inglés, publicada por Waterquality La legionella en el medio ambiente. Una revisión sobre los conocimientos de esta enfermedad. Página de la Foundation for Water Research. Características de hospitales, asociados con la colonización de sistemas de agua por legionella. publicación, en inglés, de Waterquality. La legionella en el Medio Ambiente.- (Causa de la enfermedad de los legionarios). Una revisión de los conocimientos. Página de la Foundatión for Water Research. Legionella : Epidemiología, instalaciones y prevención. Publicación recogida en la página de Analiza Calidad. Nueva normativa sobre la prevención y control de la legionelosis. R.D.865/2003 de 4 de Julio. Tabla con incidencia de legionella Aitex patenta un filtro capaz de retener y eliminar la bacteria de la legionela. El prototipo está elaborado con un tejido de carbón activo que tiene partículas de plata Ni rastro de legionella en Madrid. Noticia en Madriddiario.es 26-8-2008 Vigilancia de torres de refrigeración Salud vigila 202 torres de refrigeración para evitar brotes de Legionela en verano CValenciana.-Una empresa comercializará el primer sistema de detección de la
legionela en una hora"cien por cien fiable" Publicado en
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